miércoles, 24 de septiembre de 2008

Cultura de la muerte


Si nos trasladásemos al pasado, a 1960 ó 1970, comprobaríamos que el aborto provocado era considerado por todos como lo que realmente es: un infanticidio. Hoy, muchas personas (incluso muchos católicos) consideran la opción abortiva de la mujer como un derecho divino.
Sería muy aleccionador hacer un estudio en el marco de la Historia de las Legislaciones de cómo las leyes de los “países laicistas” han ido evolucionando en los últimos tiempos. Siempre tomando como sujeto al “feto”, no al bebe, las leyes dictaminaban que el feto no era aún un ser humano, y por tanto era legal inducir un aborto. La cuestión era «¿cuándo un feto se transformaba en ser humano?». Al tercer mes, fue la sentencia arbitrara en muchos países. Pronto los abortos del primer trimestre fueron sucediéndose.

viernes, 19 de septiembre de 2008

El aborto es un crimen

Los que no aceptan que el feto humano sea considerado una persona de derecho hasta su nacimiento, podrían considerar el siguiente dilema moral...

martes, 16 de septiembre de 2008

¿Cuál es el mayor mal?

Es muy común escuchar quejas sobre los males que acontecen en el mundo: las guerras, los desastres naturales, la pobreza, la crisis económica... y sin embargo, se da una importancia nula a los males verdaderos que son los males del alma.

lunes, 1 de septiembre de 2008

Apuntes sobre la Moral

Se ha definido la Moral como "un conjunto de juicios relativos al bien y al mal destinados a dirigir la conducta del hombre". Ciertamente la Moral enjuicia los actos humanos, y para ello dispone de normas morales, pero ¿cuál es el carácter de estas normas?, ¿son objetivas o subjetivas?. Para la moral católica la respuesta es indiscutible: las normas son objetivas, no son un convenio humano sino procedentes de Dios, y son "la expresión del Bien para la persona humana". En realidad la Moral es una ciencia cierta, precisa e inequívoca, tal como fue magistralmente desarrollada por santo Tomás de Aquino.

viernes, 22 de agosto de 2008

Engaños y mentiras del caso Galileo



Se ha hablado tanto del "caso Galileo" que casi no hay en el mundo una persona que lo ignore –algunos hasta están convencidos que Galileo fue quemado en la hoguera–, lo que casi nadie conoce es que todo lo referente a este proceso es un montaje del racionalismo ilustrado, basado en inexactitudes, engaños y mentiras... Todo lo referente a ese proceso fue un burdo invento fabricado por los enemigos de la Iglesia Católica, un engaño que se ha llevado con tanta persistencia y astucia, que ha llegado a originar en muchos creyentes sentimientos de culpabilidad, remordimiento o incluso vergüenza hacia aquellos que nos precedieron en la fe. Aquí nuevamente una mentira repetida cien veces ha sido convertida en una "verdad" del racionalismo ilustrado.

miércoles, 20 de agosto de 2008

Reflexiones sobre la libertad humana

Para los filósofos griegos "libertad" era la capacidad del hombre de disponer de sí con independencia de los otros. El estoicismo, en concreto, presentaba a la libertad como la existencia de un individuo centrado en sí mismo e impasible ante la realidad externa. El laicismo occidental se apropió de esta visión dándola pequeños matices.. La definición de libertad establecida por Rousseau, en la que se fundamentó la Declaración de los Derechos Humanos de 1948, era: "La facultad de hacer todo aquello que no perjudique a otro". Como conducta individual, la libertad fue definida en el sentido más amplio, amoral y a la vez ingenuo por el anarquismo, como "aquella potestad del individuo de hacer lo que se quiere". Con sentido más moral, la libertad se ha definido también como "la potestad del hombre de hacer cuanto no daña a otro", con la imprecisión respecto del significado de daño y de quién es la autoridad para apreciarlo. En sentido jurídico, la libertad se entiende como "el derecho de hacer cuanto las leyes permiten y todo lo que no prohíben".

viernes, 8 de agosto de 2008

Los Derechos de Dios

Hoy se oye hablar mucho de los derechos humanos.
Pero no se habla de los derechos de Dios.
Y sin embargo, los derechos humanos y los derechos de Dios,
van estrechamente ligados.
Allí donde Dios y su ley no son respetados,
el hombre ya no puede hacer prevalecer sus derechos.

El descubrimiento del señorío de Dios
nos conduce al descubrimiento de la realidad del hombre.
Si reconocemos el derecho de Dios,
seremos capaces de reconocer el derecho de los hombres.